1
Ejercer la profesión en forma lícita, libre y responsable.
2
Participar en la mejora de la calidad de la atención.
3
Contar con infraestructura, equipamiento y material necesario.
4
Recibir información necesaria, completa y veraz por parte de los pacientes, familiares y/o cuidadores.
5
Recibir trato digno y respetuoso.
6
Acceso a actividades para el desarrollo y crecimiento profesional.
7
Recibir asesoría jurídica y acceder voluntariamente a mecanismos alternativos de solución de controversias.
8
Contar con protección para salvaguardar su prestigio, honorabilidad, derechos humanos; y en su caso ejercer su derechos de replica.
9
Inconformarse ante la autoridad por actos de discriminación o maltrato.
10
Recibir remuneración por su trabajo.
1
Brindar trato digno a pacientes, familiares y/o cuidadores.
2
Brindar información integral a pacientes, familiares y/o cuidadores.
3
Abstenerse de garantizar resultados y facilitar una segunda opinión en caso de duda o incertidumbre.
4
Integrar, cuidar y resguardar el expediente clínico.
5
Garantizar la privacidad y confidencialidad de los datos personales de las y los pacientes.
6
Utilizar correctamente los recursos sanitarios de los que disponga.
7
Recabar el consentimiento informado.
8
Referir a la o el paciente oportunamente a un profesional o unidad médica de mayor capacidad resolutiva.
9
Actualización y certificación profesional permanente.
10
Responder y resolver las inconformidades y quejas por la atención médica brindada.