
Con el objetivo de proteger el patrimonio artesanal y fortalecer la economía de las comunidades indígenas, el Gobierno de Morelos encabezado por Margarita González Saravia, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico y del Trabajo (SDEyT), reactivó el proceso para la operación de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) “Gabanes de Hueyapan Morelos”, distintivo que reconoce el origen y valor cultural de esta prenda tradicional.
Al respecto, Axel Morales Balbuena, director de Fomento a la Exportación, indicó que se inició el proceso de certificación de talleres artesanales en la comunidad indígena de Hueyapan, con el propósito de verificar que las productoras cumplen con las reglas de uso establecidas para esta Indicación publicada en 2024.
Explicó que esta etapa consiste en realizar visitas de verificación en los talleres donde se elaboran los gabanes, con el fin de emitir un dictamen técnico que confirme que las artesanas mantienen los procesos tradicionales de producción.
“Este procedimiento permitirá que las artesanas puedan solicitar ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) la autorización oficial para utilizar la IGP en sus productos, lo que fortalecerá la protección de su trabajo y brindará mayor valor comercial a los gabanes elaborados en Hueyapan”, señaló Morales Balbuena.
Agregó que una vez obtenida esta autorización, las productoras podrán incorporar el registro de la IGP en etiquetas, empaques o materiales de comercialización, lo que permitirá identificar el origen de las prendas y fortalecer su posicionamiento en mercados nacionales.
Los gabanes elaborados en Hueyapan se distinguen por el uso del telar de cintura, técnica ancestral transmitida de generación en generación entre las artesanas de la comunidad. Sus diseños integran elementos tradicionales que reflejan la identidad cultural y la historia del municipio indígena y representan una actividad económica fundamental para diversas familias que mantienen viva esta práctica artesanal.
El Gobierno de Morelos reafirma su compromiso con la preservación del patrimonio cultural y el fortalecimiento de las actividades productivas comunitarias, impulsando herramientas que permitan a las artesanas proteger y posicionar sus productos en nuevos espacios de comercialización en “La tierra que nos une”.