Con el propósito de contribuir a la formación de una cultura de responsabilidad ambiental y fortalecer desde la niñez el compromiso con el cuidado de los recursos naturales, la Comisión estatal del Agua (Ceagua) informó que concluyó una edición más del curso de verano “Guardianes del Agua”, experiencia que durante tres semanas brindó a niñas y niños herramientas y conocimientos para fomentar el uso responsable y la conservación del recurso hídrico.
En una emotiva ceremonia de clausura, las y los participantes realizaron una presentación ante sus familias, en la que compartieron una muestra de las actividades desarrolladas a lo largo del curso impartido por la Dirección de Difusión y Cultura del Agua, reflejando los aprendizajes adquiridos y el entusiasmo con el que participaron en esta experiencia formativa, orientada a generar conciencia sobre la importancia del agua para la vida y el bienestar de la sociedad.
Como parte del programa, se llevó a cabo la Toma de Protesta de las niñas y los niños como “Guardianes del Agua”, mediante la cual asumieron el compromiso de promover el uso responsable, el cuidado y la conservación de los recursos hídricos. Con ello, las y los menores se convierten en promotores de buenas prácticas ambientales que pueden replicarse en sus hogares, escuelas y comunidades.
La iniciativa busca que los conocimientos adquiridos trasciendan el espacio del curso y lleguen a las familias, fortaleciendo hábitos cotidianos que contribuyan al ahorro y aprovechamiento responsable del agua. De esta manera, la participación de la niñez genera un beneficio social al involucrar a distintos integrantes de la comunidad en acciones de cuidado ambiental y fomentar una mayor conciencia sobre la importancia de preservar este recurso para las presentes y futuras generaciones.
Durante el acto de clausura también participaron madres, padres y personas cuidadoras, quienes tuvieron la oportunidad de conocer las temáticas abordadas con sus hijas e hijos y reconocer el papel fundamental de las familias en la construcción de hábitos responsables. La suma de esfuerzos entre niñas, niños y personas adultas permite reforzar los aprendizajes y convertirlos en acciones concretas dentro de la vida cotidiana.