La curiosidad fue la gran protagonista en la Plaza de Armas “General Emiliano Zapata Salazar”, en Cuernavaca, donde niñas y niños observaron y convivieron con la tecnología al interactuar con robots que jugaron, se movieron y respondieron a sus acciones.
Entre risas, preguntas y asombro, las infancias se acercaron al mundo de la ciencia de una forma distinta al jugar futbol con robots humanoides, seguir los movimientos de un robot cuadrúpedo y descubrir cómo funcionan estas innovaciones que forman parte de su presente.
Familias completas se sumaron a la experiencia, lo que convirtió a este espacio público en un punto de encuentro donde el aprendizaje se dio de manera natural, en un ambiente de convivencia, alegría y descubrimiento.
Para muchas niñas y niños, este primer contacto con la robótica representó más que un momento divertido, fue una ventana para imaginar su futuro en la ciencia, tecnología e innovación.